Sector Público

95% de subsidios en transporte van a Buenos Aires

Los avances en la normalización de tarifas y la modernización del esquema tarifario organizándolo en formato de red de transporte van en el sentido correcto. Pero no son las autoridades nacionales las que deben tomar estas decisiones y menos financiarlas. Es hora que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, por el conurbano, asuman sus competencias. 

El Estado administra casi la mitad del PBI

El crecimiento del gasto público en la última década fue exponencial. Esto realza el rol estratégico del Consenso Fiscal como herramienta para ordenar al Estado. Una distribución más descentralizada de la recaudación nacional es necesaria, pero no suficiente. Además, hay que evitar las intervenciones del Estado nacional sobre funciones provinciales y municipales ya que son una de las principales fuentes de derroche de recursos públicos y discrecionalidad política. 

Sólo el 2% del presupuesto de la Armada va a inversiones

Se asocia la tragedia del submarino desaparecido a la decadencia que sufrieron las fuerzas armadas luego de su deslegitimación por la dictadura militar. Pero muchos de los factores desencadenantes son comunes al resto del sector público. Asumir al gasto en personal como prioridad absoluta en la administración del Estado implica poner por encima del interés general los intereses sectoriales. 

El pacto fiscal se financia bajando subsidios

El “Consenso Fiscal” es un gran avance en el ordenamiento del Estado. El punto central es que los mayores recursos que la Nación transferirá a la Provincia de Buenos Aires y al resto de las jurisdicciones se compensen con la eliminación de los subsidios a los servicios públicos en el área metropolitana. Queda pendiente ahora consensuar la eliminación de la superposición de funciones que prevalece entre organismos nacionales, provinciales y municipales.     

Más de la mitad de los impuestos son muy distorsivos

El Gobierno nacional propuso un nuevo Pacto Fiscal. El tema más comentado es la resolución del conflicto de la provincia de Buenos Aires con el resto de las jurisdicciones por la licuación del Fondo del Conurbano. Sin embargo, los puntos más estratégicos que merecen ser profundizados son la mejora en la calidad de los impuestos y reducir mucho más el crecimiento del gasto público.   

Impuestos a la riqueza deberían sustituir Ingresos Brutos

El Gobierno nacional finalmente dio a conocer los lineamientos de su propuesta de reforma tributaria. Entre los puntos que quedan abiertos está el que se refiere a los impuestos provinciales. El principal desafío es inducir la eliminación o reducción del Impuesto a los Ingresos Brutos y a los Sellos. Para que esto sea posible es clave una estrategia coordinada para compensar la reducción con aumentos en los impuestos a la propiedad donde actualmente se recauda muy poco.

U$s 3.300 millones de subsidios a yacimiento de Río Turbio

Las evidencias de que los subsidios a Yacimiento Carbonífero de Río Turbio eran utilizados de manera oscura tienen más de 10 años. El oportunismo de la Justicia y gran parte de la clase dirigente permitió que miles de millones de dólares fueran derrochados y desviados hacia fines espurios. Frente a semejante fracaso resulta pertinente alertar que la solución no es poner funcionarios honestos e idóneos a administrar la empresa sino utilizar los fondos públicos para reconvertir a los trabajadores que fueron ilusionados con un proyecto inviable.   

Nación gasta en CABA 9 veces más que en el resto del país

Una de las principales motivaciones de las aspiraciones independentistas de Cataluña son las asimetrías fiscales. Si bien en la Argentina, por ahora, no se vislumbra el surgimiento de movimientos similares, las distorsiones en la administración de los fondos federales debería ser motivo de preocupación. Dos ejes claves son respetar las autonomías provinciales y explicitar la solidaridad hacia las zonas más rezagadas.

Mitad del presupuesto nacional para transporte va a la Capital

El Presupuesto 2018 no logra romper con la histórica tendencia de usar fondos federales para inmiscuirse en funciones locales. La enorme inversión en transporte público en favor del Gran Buenos Aires es un ejemplo muy ilustrativo, pero no el único dentro del proyecto de Presupuesto. Para no seguir perseverando en el fracaso es imprescindible eliminar solapamientos, descentralizar recursos y crear incentivos para que mejore la calidad de la gestión en los gobiernos locales.   

Argentina paga 4,5 veces más intereses de deuda que Chile

El proyecto de Presupuesto 2018 refleja el elogiado gradualismo en el ordenamiento del sector público. Esto obliga a mantener muy alta la presión tributaria y a apelar a un creciente endeudamiento. La estrategia es riesgosa porque exige seguir aumentando la deuda pública y socialmente costosa porque mantiene las causas que desalientan la inversión privada y la generación de empleos de calidad.

Páginas

Desarrollado por dotPlan